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El espíritu del tango y su máximo exponente Carlos Gardel está presente en cada ricón de la ciudad y se manifiesta hoy en las letras (especialmente en el lunfardo, de donde provienen muchas de sus palabras); en la música (especialmente en el bandoneón, que le infundió a la música popular del Río de la Plata el sonido rezongón y melancólico que hoy identifica al tango); y en el baile (el que se ve en los shows y el que se practica en las milongas).
Buenos Aires está repleta de tanguerías con orquestas y bailarines en vivo. Los lugares de mayor realce que cuentan con espectáculos en vivo suelen incluir cena (con la posibilidad de optar entre la especialidad de carnes argentinas o un menú internacional).
También están las milongas, lugares donde se va a bailar.Hay más de 50 milongas distribuidad en toda la ciudad que van de simples clubes de barrio a grandes salones con refinadas decoraciones y orquestas en vivo.Muchas organizan clases a cargo de docentes especializados- antes del baile. Para novatos e iniciados, grupales o individuales. Tango, milonga o vals.
Además se ofrecen clases de baile en muchos centros culturales y academias. Las lecciones duran entre una y dos horas. Lo ideal es tomar cuatro o cinco clases. Desde el primer encuentro los profesores entrenan a los principiantes para el dominio del paso básico: ocho simples movimientos que pueden aprenderse en pocas horas.
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