No
hay obligación ni necesidad de aplicarse ninguna
vacuna antes de entrar a Buenos Aires, ya que es una
ciudad segura desde el punto de vista sanitario. El
agua de la red pública es potable. Los hospitales
públicos —que están a disposición
del turista— atienden urgencias las 24 horas del día
en forma gratuita. Los profesionales médicos
son reconocidos, a nivel mundial, como de excelente
nivel. |